El Dorado Colombia
Origen: Colombia / Boyacá
Productor: Pequeños productores
Proceso: Lavado
Altitud: 1800 msnm
Variedad: Colombia
Nuestras notas: Miel, caramelo, chocolate
Recomendado para espresso, moka/italiana
Boyacá, café entre montañas
En el corazón de los Andes colombianos se encuentra Boyacá, una región conocida por sus montañas, sus paisajes de gran belleza y una tradición agrícola profundamente arraigada. Aunque históricamente ha sido reconocida por productos como la papa, las hortalizas y otros cultivos de clima frío, sus zonas de menor altitud esconden también una creciente tradición cafetera.
El café encuentra en las montañas boyacenses un entorno privilegiado. Los cultivos se desarrollan en laderas y pequeños valles, donde la altitud, los cambios de temperatura entre el día y la noche, los suelos fértiles y la disponibilidad de agua crean unas condiciones ideales para una maduración lenta y progresiva de las cerezas.
Esta geografía hace que el café de Boyacá tenga una personalidad propia. En taza suelen encontrarse perfiles limpios y delicados, con acidez brillante y una marcada presencia de notas dulces y frutales, aunque las características pueden variar considerablemente según la finca, la altitud, la variedad y el proceso utilizado.
La producción cafetera de Boyacá está estrechamente ligada al trabajo de pequeños productores y familias campesinas, para quienes el café representa no solo una fuente de ingresos, sino también una forma de mantener vivo el vínculo con la tierra. Muchas de estas fincas son de tamaño reducido y requieren una gran cantidad de trabajo manual, especialmente durante la recolección, cuando las cerezas se seleccionan cuidadosamente para garantizar que únicamente los frutos en su punto óptimo de maduración lleguen al proceso.
En los últimos años, el desarrollo del café de especialidad ha abierto nuevas oportunidades para los productores boyacenses. La mejora de las prácticas agrícolas, una mayor atención a la selección de las cerezas y la experimentación con diferentes métodos de fermentación y secado están permitiendo expresar con mayor claridad el potencial de estos cafés.
Cada taza cuenta así una pequeña parte de la historia de Boyacá: montañas, agricultura familiar, dedicación y una nueva generación de caficultores que apuesta por la calidad.
Más allá de sus paisajes y de su tradición agrícola, Boyacá está demostrando que también puede hacerse un lugar entre los grandes territorios cafeteros de Colombia, ofreciendo cafés con identidad propia y un carácter profundamente ligado a su origen.